No lo buscaba.
Pero llegó.
No era el plan.
No estaba en la agenda.
No era el momento perfecto.
Pero la vida tiene estas cosas.
Te empuja.
Te mueve.
Te pone delante UNA PUERTA que no esperabas.
Y cuando te quieres dar cuenta, estás empezando otra vez.
Con vértigo.
Con ganas.
En equipo.
Acompañada.
Pero con el control de cada paso.
No lo buscaba.
Pero aquí estoy.
Y en breve te cuento más.
Porque esto acaba de empezar.
#ElMomentoPerfectoNoExiste

