Si compraste tu casa antes de 2013, estás de suerte, porque te llevas una “medalla” fiscal que muchos ahora sólo pueden mirar de lejos. ¿Sabías que puedes desgravar hasta el 15% de lo que metes en tu hipoteca cada año, hasta un tope de 9.040 euros? Vamos, como para no aprovecharlo al máximo.
¿Y los que ya han pasado la línea de los 65? Si vendes tu vivienda habitual, te libras de pagar impuestos por la ganancia. Así de fácil, sin letra pequeña, solo asegúrate de haber vivido allí al menos tres años antes de vender. ¿Sabías esto? Porque si no, ¡menuda joyita fiscal!
Ah, y si decides vender cualquier otro bien, hay otra jugada interesante: inviertes en una renta vitalicia (hasta 240.000 euros) y evitas tributar por la ganancia. Te dan seis meses para hacerlo. Es decir, Hacienda te ofrece una “escapatoria” temporal y legal para que ese dinero se quede en tu bolsillo.
Y para los de pensamiento estratégico: muchas comunidades autónomas tienen deducciones para compra o rehabilitación de viviendas. Así que, por si no lo sabías, revisar lo que aplica en tu comunidad puede darte una sorpresa de esas que alegran el trimestre.
¿Te sorprendió alguno de estos trucos fiscales? ¿Los conocías? Cuéntalo aquí, o mejor aún, ¡pon en práctica el que más te convenga y luego nos cuentas!